De mi alma, me quitas la impaciencia,
con tu tempestad de alas desplegadas.
Tus lagrimas, ahogan a mi ser.
Ser errante y poseido, por la impaciencia,
con tus manos me entregas el corazón,
puro y renovado, como si emergiera,
nuevo en la vida.
En un palpito de tu voz, encadenas a la
soledad, y la devuelves a la nada.
Nada misma, donde el murmullo se oye
solo así mismo, y el vacio es su unica
compañia.
Como el sol, te adhieres a mi cuerpo,
siendo fervientes tus caricias, volviendo
a mi conciencia, un momento de sueños.
Y me despiertas con tu brisa,
sonriza de tormenta.
Disfrazada de lluvia, bajo el sol
y la luna, riegas a los campos
a los que me llevas.
Y en ellos me regalas, imaginación,
que con el tiempo convierto en flor.
Flor que en la noche te devuelvo,
como canción, aun estes en
los ojos de otro, porque el canto
llega a tus nubes, aunque tu cuerpo,
este calmo, sobre los mares inmensos
de tantas soledades que has cubierto.
Es por eso que, en el beso que me despiertas,
aun guardo un verso, para que vuelvas.
"Como el petalo de una flor que vuela en su insinuosa libertad, canta el lirio y yace aqui,la espina de la soledad" ~
lunes, 19 de diciembre de 2011
jueves, 15 de diciembre de 2011
Historia
Muchas veces, el crepúsculo calló sobre mis hombros.
Yo te buscaba, aun sabiendo que tan lejanos eran tus destinos. La lejania que nos separa,
la palabra vuelta objetos, árboles dentro de bosques, mares y oceanos interminables, todo lo infinitamente bello, vuelto cenizas, por mi intolerancia a saber que ya no te tengo.
Es por eso que aún te busco, infranqueable, como el escolta del castillo, sagaz, como el aguila del capitán.
Tal vez, ni hoy ni mañana te encuentre entre mis brazos,
pero yo sigo buscando.
Busco la redención en tus ojos,
claros como las mañanas que hacen cantar a los pajaros.
Deseo encontrar la pintura de tus labios,
para devolverle el color a mis cuadros,
a aquellos paisajes que con esmero he pintado.
Debo ser un poco egoista,por que todo
lo que he hecho hasta ahora, no es nada
más que buscar mi vida.
Ah, mi vida, decirlo así suena un poco
lujurioso, pero es que son tus canciones
las que avivan a mi alma y son las mismas
palabras de tu boca, la que hace que de mi
cuerpo se desprendan los versos.
Eres una musa, como la luna y la lluvia ,que
danzan en cada mes dentro de mis sueños.
Y en algo más, a ellas te pareces, y es en la lejanía
que has tomado.
Muchas veces mi corazón latió fuerte como el
centro de un huracan a punto de extinguirse,
suscitando con palabras suaves, que ya cesará
la busqueda.
Pero es que ya lo he dicho antes, tu eres mi vida,
el fuego que me mantiene fuerte en medio del invierno,
son tus brazos la guia de mi cuerpo, cuando caigo rendido.
Sobran palabras en el mundo para está carta,
sobran mis miradas y lagrimas para esta jornada,
pero mi busqueda nunca estará de sobra,
porque mis suspiros no volverán a tener
sentido, si no encuentro tu reflejo nuevamente
en el marco de mi puerta, si no hallo en mis manos
tus manos, y nos unimos en un abrazo.
Yo te buscaba, aun sabiendo que tan lejanos eran tus destinos. La lejania que nos separa,
la palabra vuelta objetos, árboles dentro de bosques, mares y oceanos interminables, todo lo infinitamente bello, vuelto cenizas, por mi intolerancia a saber que ya no te tengo.
Es por eso que aún te busco, infranqueable, como el escolta del castillo, sagaz, como el aguila del capitán.
Tal vez, ni hoy ni mañana te encuentre entre mis brazos,
pero yo sigo buscando.
Busco la redención en tus ojos,
claros como las mañanas que hacen cantar a los pajaros.
Deseo encontrar la pintura de tus labios,
para devolverle el color a mis cuadros,
a aquellos paisajes que con esmero he pintado.
Debo ser un poco egoista,por que todo
lo que he hecho hasta ahora, no es nada
más que buscar mi vida.
Ah, mi vida, decirlo así suena un poco
lujurioso, pero es que son tus canciones
las que avivan a mi alma y son las mismas
palabras de tu boca, la que hace que de mi
cuerpo se desprendan los versos.
Eres una musa, como la luna y la lluvia ,que
danzan en cada mes dentro de mis sueños.
Y en algo más, a ellas te pareces, y es en la lejanía
que has tomado.
Muchas veces mi corazón latió fuerte como el
centro de un huracan a punto de extinguirse,
suscitando con palabras suaves, que ya cesará
la busqueda.
Pero es que ya lo he dicho antes, tu eres mi vida,
el fuego que me mantiene fuerte en medio del invierno,
son tus brazos la guia de mi cuerpo, cuando caigo rendido.
Sobran palabras en el mundo para está carta,
sobran mis miradas y lagrimas para esta jornada,
pero mi busqueda nunca estará de sobra,
porque mis suspiros no volverán a tener
sentido, si no encuentro tu reflejo nuevamente
en el marco de mi puerta, si no hallo en mis manos
tus manos, y nos unimos en un abrazo.
Por Leandro Yñiguez, el 15/12/2011 ( Jueves 15 de diciembre del 2011 )
miércoles, 7 de diciembre de 2011
Musa de la tierra
Puede caer la noche a mi alma, en este día,
trayendo con su amplío espacio de atardecer
melancolias,penas, y tormentas de arena,
llenarme de la ausencia, que se esconde
en sus rincones vacios.
Mi alma, podría sentirse fatigada,
cansada o herida,al sentir mis pupilas
todo el rededor, callendo,como caen
las abatidas alas del pajaro cansado.
Debería guardar, el dolor, en un ramo de
rosas, rojas como la sangre, que se describe
en los libros o convertirlo en un suave
río que se pierde, tremulo entre las rocas,
al volverse turbias sus corrientes,
y calma, al sentir, las heladas brisas
del invierno.
Porque aunque todo este vacio,
es tan solo una noche, que me
ahonda una luna, en la profunda
inmensidad del espacio y un
millar de estrellas, poemas y letras,
tan altas como los sueños, ella
mi inspira.
Aun sea el día marchito en la tarde,
por la oscuridad que la cubre y
su cuerpo en lo alto, los ojos con los que miro.
No temeré, no temeré nuevamente,
a aquel astro que me inspira,
odas y poesías, más culto en escritos,
yo le rendiré,en su luz de plata .
trayendo con su amplío espacio de atardecer
melancolias,penas, y tormentas de arena,
llenarme de la ausencia, que se esconde
en sus rincones vacios.
Mi alma, podría sentirse fatigada,
cansada o herida,al sentir mis pupilas
todo el rededor, callendo,como caen
las abatidas alas del pajaro cansado.
Debería guardar, el dolor, en un ramo de
rosas, rojas como la sangre, que se describe
en los libros o convertirlo en un suave
río que se pierde, tremulo entre las rocas,
al volverse turbias sus corrientes,
y calma, al sentir, las heladas brisas
del invierno.
Porque aunque todo este vacio,
es tan solo una noche, que me
ahonda una luna, en la profunda
inmensidad del espacio y un
millar de estrellas, poemas y letras,
tan altas como los sueños, ella
mi inspira.
Aun sea el día marchito en la tarde,
por la oscuridad que la cubre y
su cuerpo en lo alto, los ojos con los que miro.
No temeré, no temeré nuevamente,
a aquel astro que me inspira,
odas y poesías, más culto en escritos,
yo le rendiré,en su luz de plata .
martes, 6 de diciembre de 2011
Mi lugar en el mundo
Se vuelve abierto el sol,
como una rosa al amanecer.
Se buscan los destinos y
se abrazan bajo viejos
petalos.
Otras flores moran el jardín.
Tan iguales y distintas,
en aroma y forma.
Se mesen al viento,
sus calidas figuras.
Y otras hojas sin sueño,
buscan el agua eterna.
Nacen las noches de cada
nube que con sus cuerpo
las cubre.
Por el resplandor de truenos,
todo se ve rodeado.
Se ciñen las tormentas en
lo alto, y sus lagrimas
destiñen la noche.
Todos los ojos debajo.
buscan un refugio, en
un parpadear acelerado.
Quietas e inertes,
ellas se pierden,
desertan en el
silencio.
Reposan nuevamente
sus cuerpos en las madrugadas,
esperando a despertar,
sus almas,en la mañana.
Extienden sus manos al
alba y agradecen en
danzas.
Aun quietas e inertes,
las flores bailan más
que quienes se mueven.
Aun calladas y silenciosas,
tremulas y poco egolatras,
dueñas de la belleza, ellas,
las flores, se mesen bajo el
alba y buscan un lugar
en el mundo, así como
nosotros, los árboles,
reyes de las sombras.
Dueños de la tierras,
ellas y nosotros,
juntos crecemos,
deseando al cielo,
como un amigo lejano,
extrañando al febo,
cuando el frío señor
de la noche nos vigila,
y atormenta con sus
estrellas, y lloramos
de alegría, con gotas
de rocio,cuando un
nuevo amanecer se
avecina.
como una rosa al amanecer.
Se buscan los destinos y
se abrazan bajo viejos
petalos.
Otras flores moran el jardín.
Tan iguales y distintas,
en aroma y forma.
Se mesen al viento,
sus calidas figuras.
Y otras hojas sin sueño,
buscan el agua eterna.
Nacen las noches de cada
nube que con sus cuerpo
las cubre.
Por el resplandor de truenos,
todo se ve rodeado.
Se ciñen las tormentas en
lo alto, y sus lagrimas
destiñen la noche.
Todos los ojos debajo.
buscan un refugio, en
un parpadear acelerado.
Quietas e inertes,
ellas se pierden,
desertan en el
silencio.
Reposan nuevamente
sus cuerpos en las madrugadas,
esperando a despertar,
sus almas,en la mañana.
Extienden sus manos al
alba y agradecen en
danzas.
Aun quietas e inertes,
las flores bailan más
que quienes se mueven.
Aun calladas y silenciosas,
tremulas y poco egolatras,
dueñas de la belleza, ellas,
las flores, se mesen bajo el
alba y buscan un lugar
en el mundo, así como
nosotros, los árboles,
reyes de las sombras.
Dueños de la tierras,
ellas y nosotros,
juntos crecemos,
deseando al cielo,
como un amigo lejano,
extrañando al febo,
cuando el frío señor
de la noche nos vigila,
y atormenta con sus
estrellas, y lloramos
de alegría, con gotas
de rocio,cuando un
nuevo amanecer se
avecina.
jueves, 1 de diciembre de 2011
Sentir tu ausencia
Hoy,
quiero sentir por un momento tu ausencia,
porque, deseo descubrir en ella,
cada uno de los recuerdos
que has dejado en mi memoria.
Dejame traer y vivir en piel,
tus besos de ayer, tanto
el ultimo como el primero...
No es que quiera alejarte,
tan solo evoco en mi corazón
el pensamiento de vivir junto a ti,
en una eternidad dispar.
Donde,aunque solo camine,
quemen tus recuerdos en mi mente.
Anhelo que tus abrazos y miradas
florezcan en los campos, cuando la soledad,
breve o absoluta, llegue a mi.
Quiero prepararme,
por si algun día decides irte.
Dejame oír el arullo de tu voz,
cuando la luna brille unica en el cielo,
Dejame tomar en manos la flor
de tu ausencia, para poder cultivarla,
y tenerte hasta en lo más lejano de mi cuerpo; Los sueños.
quiero sentir por un momento tu ausencia,
porque, deseo descubrir en ella,
cada uno de los recuerdos
que has dejado en mi memoria.
Dejame traer y vivir en piel,
tus besos de ayer, tanto
el ultimo como el primero...
No es que quiera alejarte,
tan solo evoco en mi corazón
el pensamiento de vivir junto a ti,
en una eternidad dispar.
Donde,aunque solo camine,
quemen tus recuerdos en mi mente.
Anhelo que tus abrazos y miradas
florezcan en los campos, cuando la soledad,
breve o absoluta, llegue a mi.
Quiero prepararme,
por si algun día decides irte.
Dejame oír el arullo de tu voz,
cuando la luna brille unica en el cielo,
Dejame tomar en manos la flor
de tu ausencia, para poder cultivarla,
y tenerte hasta en lo más lejano de mi cuerpo; Los sueños.
Por Leandro Yñiguez, el 01/12/11
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