. Espinas Marchitas

lunes, 19 de junio de 2017

corchetes al revés

soy fan
de meter
la pata
y volver
arrastrándome
con la mitad
del cuerpo
sumergido
en barro
pero
con
la
FE
LI
CI
DA
T
intacta
y también me gusta molestar
hasta
que
salga
la luna
y sí es el sol
que
me atrape
sí puede
Leandro Yñiguez 23/05/17

Vocación de perdedor



Días en los que todo parece perdido

y realmente lo está.


Sé que ganar deja vencidos

y acá estoy


siendo la gran admiración de los heridos.


Mi vocación de perdedor

ha dejado clara la situación:

Triunfar es solo ficción.


Hasta mi bandera de ineptitud ha caído hoy.


Se han llevado todo

excepto la maldición.


Ya no sirve gritar sí el miedo

es inconcebible en la prisión

de los que lloran hasta dormir

o gritan hasta perder la voz


y eso soy


un mudo


noctámbulo


preso

y perdido


en este


reflejo


de incoherencias.


Yñiguez Leandro, 02/06/2017

jueves, 29 de agosto de 2013

Memorándum.

Se le recuerda a usted
que está frente al espejo
que no todo está perdido
porque el tiempo
si bien es fugitivo
nunca va más lejos que de nuestro lado
así que quédese tranquilo
porque la sangre aún es roja
y las lágrimas aún tiritan
inundadas de sed.

Sí sus labios se marchitaron
pregúntele al ocaso
¿Qué es mas viejo?
Sabrá responder;
No la luna, ni el sol,
ni el tiempo ni esta voz,
sinó el esfuerzo
que después de tantos años
tal vez con un bastón
sigue su camino sin ton ni son
y a la vera de algún río
allá va ese señor,
construyendo el mundo de su rededor.

Así que quédese con la tranquilidad
de que en algún mar usted los verá
converger a aquellos que como usted
están delante de un espejo preguntándose
cómo eran ayer.

domingo, 25 de agosto de 2013

Oquedades

Rompen en tu faz
ojerosas olas de llanto.

¡Fugitivas tempestades ahuyentan tu canto!

Ay de tí
que sin voz te amainas.

Ay de ti
que a la soledad te apartas.

Ay de nosotros
que en el mes mas austero
que la mano aparta
que la flor encanta
sin ti
moriremos.


lunes, 6 de mayo de 2013

Desde el balcón.

Se puede ver
el camino
lento
pausado
con cada paso
recorrido
haciéndose añicos.

La sombra
que va
la soledad
que viene.

Cada lágrima
que seca una flor
le da muerte
a un amor.

Y otra sombra vuelve
y nos entierra
sin decir
adiós.

Leandro Yñiguez - 06/05/2013