. Espinas Marchitas

viernes, 5 de octubre de 2012

Ira.


¿Sabes qué es la ira?

La ira es lo que siento,
cuando mis ojos se fijan en los tuyos,
y mi mente desea profanar tus labios en un beso,
hacerte prisionera entre mis brazos,
castigarte con caricias.

Cuando te evoco en un suspiro y
mi corazón late con el brío 
de raudos corceles,
buscándote,
aún lejana.

Y en la misma lejanía,
que hoy es mi alma,
hallarte escondida entre sueños,
que aún no puedo alcanzar.

¿Sabes qué es la ira?

La ira es: 
sentir que desde siempre te he amado,
y no hay tan solo un verso, en el cual,
haya podido expresarlo.
Leandro Yñiguez - Viernes 05, octubre 2012


viernes, 21 de septiembre de 2012

Ni escrito, ni entendido.


Sé, que cuando un cuento de mis labios
toca tus oídos, tus pies,van en otro sentido.

Subes montañas si te hablo de planicies,
atraviesas ríos cuando el ahogo yace en la arena,
y en las mismas te entierras,
si  tomo tu mano y juntos nos volamos.
Es entonces cuando quisiera, 
que mis ojos no te hablen con titubeos,
ni que de mi boca entiendas aquello que
se mese en su silencio. Porque, si te quiero, 
quiero que me quieras, y si te digo, que nos vayamos, 
nos hundámos juntos en el naufragio, y, 
cuando en el nos perdamos, volvamos a encontrarnos,
ya sea en el ocaso, o en nuestros brazos,
pero siempre,
siempre bien amados.

Leandro Yñiguez -  Viernes 21/09/12

martes, 31 de julio de 2012

Cosa más triste.


No hay cosa más triste que el viento que te desdibuja la sonrisa,
y te deja solo la imagen de los labios en una pantomima,
un escenario, 
una simple carcajada melancólica y sin expresión,
llena del sabor a mar que escurre por tus mejillas
y cae sobre tu pecho, 
diciendo adiós cómo un latido.

No hay cosa más triste que,
un recuerdo aferrado a una ilusión, hecha escombros.

No hay cosa más triste que,
soñar despierto una realidad y, no vivirla.

No hubo cosa más triste que,
decirte adiós y haberme quedado de pie,
observando el rostro desvanecido de tu cuerpo,
 cuando TÚ te ibas.

  1. Leandro Yñiguez, autor de obras escritas inéditas.  31/7/2012


jueves, 14 de junio de 2012

La dicha de la lluvia.

Tal vez hoy,
sea el día en que tus calidas manos
sequen de mis  lánguidas mejillas,
éstas lagrimas que me separan del sosiego.

Y tu cuerpo trémulo  caiga sobre
mi, como el solaz, que otrora, 
el amanecer me hubiese dado,
 en éstas horas de desánimo.

Cuando la miseria me cubra,
quisiera sentir la fortaleza
que tus tibios labios amparan
y, que, en tu silencio, me 
embargues los errores y me
otorgues lo necesario 
para asir los sueños 
a sus cimientos.

Tal vez hoy, las altas nubes
se deshilachen en una caricia 
y me deshagan como humano
para volverme más sincero.

O, tal vez hoy,
sople el viento y relegue mi consuelo.
.
Leandro Yñiguez, Autor de obras inéditas registradas – 14/06/12  

lunes, 4 de junio de 2012

Mínimo


Hasta las cenizas me consumiste con tu suspiro.

Tus palabras quitaron las llamas que en mi  
ondeaban como un corazón.

Me volviste invierno cuando tu cuerpo se  irguió 
en verano, y en las noches eternas me abandonaste,
haciéndote la única claridad en las penumbras.

Me embebiste en caricias, me inundaste en sonrisas,
me quitaste el sosiego, me arrebataste los sentimientos.
cerraste mis ojos,  besaste mi frente y me dijiste hasta
pronto.

¡Oh, cuantas veces me hiciste antónimo!

Me volviste solo yo,
solo un hombre,
solo carne.

Leandro Yñiguez, Autor de obras inéditas registradas – 04/06/12