. Espinas Marchitas

sábado, 21 de abril de 2012

Remitente

En ésta noche de lunas y
deseos, mi pluma, sangra
versos.

Versos que se echan al papel,
como se echan sobre la cama
a soñar aquellos que olvidaron
deseos.

Deseos que se extraviaron
lejos, como las cartas que
circundan el mundo, con
algún triste, te quiero.

Te quieros, escritos en
tinta de sueños, sobre papeles
de pensamientos, sellados
con lágrimas de sonrisas,
con posdatas de: con cariño
sincero.

Solo versos que el sol de
de la noche otorga a mi
ala herida en ésta alta cornisa.
Que solo otorga  a mi
poeta  y tinta.



martes, 17 de abril de 2012

Alas negras



En las alas negras de aquel cuervo de poe,
nacieron pesadillas y sueños
que atosigaron mi mente por tiempos
que nadie supo describir.

Deliré con las palabras,
que luchaban por salir.

Enloquecí, con el sueño infinito
de aquel batir de plumas.


¡En aquellas alas de libertad al pensamiento!
¡En esas, nacieron mis ideales!

Mis mentores, 
mis temores.
mis guías astrales.

Nació mi yo.
Nació mi paz.
Nació la verdad.

¡Y revivió un “nunca más”!
Agradecimientos a F.S (cadáver exquisito  ) 
F.S y Leandro yñiguez , 16/4/2012

lunes, 2 de abril de 2012

Lienzo

Se amarró el mar y el horizonte en el ocaso,
y tu piel, fue mi lienzo para pintarlos.

Tus ojos son ahí los faros, que a mi mano
sobre el papel guiaron.

Con trazos cortos y largos,
luna y sol, en tu cuerpo se encontraron.

Junto a tus labios volaron, las extrañas
aves de aquel paisaje.

Y sobre tus pechos se posó el reflejo
de las altas nubes.

Y en el fin de tu cuerpo, tu alma, fui
la firma.

sábado, 17 de marzo de 2012

Mar abierto.


Hondos y solitarios mares,
en completa deriva, navegué,
sin faros guías, ni estrellas,
brújulas de la  noche.

Faltó compañía, que en los remos
ayudara, para no caer en el naufragio,
de ir en círculos y perderse, en los
desiertos calidos y helados, en los
que la penumbra  sumerge.

Faltaste tu, allí en mi vida,
mujer que desprendes el
alba en el amanecer y creas
el ocaso en tus manos, capitana
y guía, cruz del norte, allí en lo alto.

miércoles, 7 de marzo de 2012

La cuna en tus ojos.


La cuna en tus ojos.

En tus profundos ojos se ahondan viejos paisajes,
tan viejos como los años que no aparentas.

En aquellos lugares duermo,
cuando la noche llega y me arroja al sueño.

En el sopor que infunde la utopía,
mi mente se cree presa de interminables laberintos.

Donde la única puerta 
es tu rostro e inmejorablemente
son tus labios el cerrojo que la antecede.


La puerta de tez cobriza relata en su faz;
“Ojos para mirar, labios para besar”

Y así, haciendo danzar los pestillos,
que me embriagan de las caricias,
mirando fijamente el mar de tus pupilas,
susurro suavemente “buenos días, corazón”

                                   Leandro Yñiguez, Martes 6/3/2012